Antes de reservar, se recomienda verificar con precisión la política de edad mínima del establecimiento, así como posibles excepciones estacionales. Algunos hoteles adaptan temporalmente sus normas fuera de las vacaciones escolares, por lo que conviene confirmar directamente con la recepción.
Para disfrutar plenamente de los tratamientos de bienestar, reserve sus turnos de spa nada más llegar, ya que las cabinas para dos suelen ser limitadas y muy solicitadas. Del mismo modo, las mejores mesas de los restaurantes gastronómicos se reservan idealmente con varios días de antelación, sobre todo en alta temporada. Procure también elegir alojamientos con acceso directo o rápido a la playa, ya que la topografía del Algarve presenta numerosos acantilados y escaleras.
Por último, el alquiler de un coche sigue siendo la forma más práctica de explorar la región a su ritmo, descubrir los pueblos del interior y las calas menos concurridas, regresando cada noche al refugio tranquilo de su hotel solo para adultos.