La elección del barrio influye directamente en el ambiente de la estancia. Playacar, al sur del centro, es un sector residencial cerrado y verde, apreciado por su tranquilidad, su campo de golf y su playa amplia y poco frecuentada: un marco ideal para parejas que buscan absoluta serenidad.
El Centro, en torno a la famosa Quinta Avenida, seduce a quienes prefieren un ambiente más animado: restaurantes gastronómicos, boutiques de diseño y bares de cócteles se suceden a pocos minutos a pie de la playa. Es el barrio perfecto para combinar relax diurno y salidas románticas por la noche.
Más al norte, la zona hotelera y el sector de El Cielo ofrecen un equilibrio entre naturaleza preservada y acceso fácil a los servicios, con playas generalmente más tranquilas que las del centro. Este sector resulta especialmente adecuado para parejas que desean disfrutar del manglar y los senderos costeros con total discreción.