La elección del barrio influye mucho en el ambiente del viaje. La Zona Romantica, como indica su nombre, concentra gran parte de la vida nocturna refinada de la ciudad: callejuelas empedradas, galerías de arte, restaurantes gastronómicos y bares de cócteles conviven en una atmósfera animada y acogedora. Es también uno de los barrios más apreciados por la comunidad LGBTQ+, reconocida por su ambiente festivo e inclusivo.
El sector de Conchas Chinas, más al sur, seduce a los viajeros en busca de calma absoluta gracias a sus calas rocosas, sus villas en la colina y sus vistas panorámicas de la bahía. Es una elección ideal para una estancia relajante, lejos del bullicio del centro. En cambio, Marina Vallarta atrae a los amantes de paseos por los muelles, restaurantes con vistas a los yates y un ambiente más urbano pero siempre elegante.
Por último, el Centro histórico de Puerto Vallarta cautiva por su arquitectura colonial, sus plazas animadas y la proximidad del Malecon, este paseo emblemático donde cada noche tienen lugar espectáculos improvisados frente al atardecer. Este barrio resulta especialmente adecuado para las parejas que desean combinar relax balneario y descubrimiento cultural.