La temporada alta se extiende de diciembre a abril, periodo en el que el clima es más seco y las temperaturas más agradables, oscilando entre 22 y 28°C. Esta época coincide con el invierno europeo, lo que explica la afluencia turística y los precios más elevados para las fórmulas todo incluido.
La temporada intermedia, de mayo a junio y de noviembre a diciembre, ofrece un excelente equilibrio. Las condiciones climáticas siguen siendo muy favorables con menos precipitaciones que en verano, mientras que los precios de las estancias todo incluido son más atractivos. Es el momento ideal para disfrutar de una mejor relación calidad-precio.
El verano, de julio a octubre, corresponde a la temporada de lluvias con chubascos tropicales generalmente cortos pero intensos. A pesar de una mayor humedad, este periodo permite beneficiarse de tarifas muy ventajosas y una menor afluencia en los complejos hoteleros. La temperatura del mar se mantiene ideal todo el año, alrededor de 26-28°C.