Las fórmulas todo incluido en Palma de Mallorca destacan por su generosidad y diversidad. La restauración es el corazón de la oferta, con restaurantes bufé que proponen cocina internacional y local, incluyendo especialidades baleares como la sobrasada o la ensaïmada. Los complejos disponen generalmente de varios puntos de restauración: restaurante principal, restaurantes temáticos (italiano, asiático, parrilladas), snack-bars junto a la piscina y servicio de helados.
Las bebidas están incluidas de forma extensa: bebidas sin alcohol, cervezas locales, vinos de mesa, cócteles clásicos y licores de marcas nacionales, servidos en los distintos bares del complejo. Algunos establecimientos ofrecen incluso catas de vinos locales o cursos de cócteles incluidos en la fórmula.
En cuanto a actividades, la oferta es especialmente rica: deportes acuáticos no motorizados (kayak, windsurf, snorkel), deportes terrestres (tenis, voleibol, fitness), animaciones diarias, espectáculos nocturnos y clubs infantiles con actividades adaptadas por tramos de edad. El acceso a piscinas, áreas de juego y equipamientos deportivos está naturalmente incluido.
Servicios premium a menudo incluidos
Muchos complejos integran servicios premium en su fórmula: acceso al spa y espacio de bienestar, clases de fitness y aquagim, alquiler de equipamientos deportivos, conexión WiFi en todo el establecimiento e incluso, a veces, excursiones de descubrimiento de la isla. Estas prestaciones añaden un valor considerable a la estancia todo incluido.