El aeropuerto internacional de Fascene conecta directamente Nosy Be con varias destinos, facilitando el acceso a la isla. Una vez en el lugar, los traslados a las zonas balnearias se realizan rápidamente, ya que la mayoría de los establecimientos se encuentran a menos de 30 minutos del aeropuerto. Las conexiones marítimas con la gran tierra malgache enriquecen las posibilidades de excursiones.
La gastronomía local fusiona influencias criollas, francesas y orientales, ofreciendo una paleta de sabores única. Los mariscos recién pescados forman la base de numerosos platos, acompañados de vainilla, canela y otras especias cultivadas localmente. Los mercados coloridos de Hell-Ville permiten descubrir los productos del terruño.
Las actividades náuticas abundan alrededor del archipiélago: buceo en los arrecifes coralinos, excursiones a los islotes vecinos, pesca deportiva o simple relax en playas desiertas. La reserva marina de Nosy Tanikely ofrece fondos excepcionales para la observación de la fauna acuática, mientras que Nosy Iranja seduce por sus bancos de arena blanca inmaculada.