La reserva anticipada es recomendable, especialmente para los establecimientos con vistas directas al mar que suelen estar completos en alta temporada. Los meses de julio, agosto y los periodos de festivales requieren una planificación precoz.
En cuanto al equipaje, prevé ropa adaptada a las variaciones: prendas ligeras para el día pero también jerséis o chaquetas para las noches oceánicas que pueden ser frescas incluso en verano.
La gastronomía local merece una atención especial con sus especialidades de pescado a la brasa, tagines de mariscos y pastelería tradicional. Los restaurantes del puerto ofrecen a menudo los productos más frescos.
Para los desplazamientos, el centro de Essaouira se recorre fácilmente a pie. El alquiler de bicicletas es una excelente opción para explorar las playas cercanas y los pueblos costeros como Diabat o Sidi Kaouki.
Por último, no olvides la protección solar: a pesar de los vientos refrescantes, el sol atlántico y la reverberación en la arena blanca pueden ser intensos, especialmente a mediodía.