La costa sureste, alrededor de Anse Mourouk y Pointe Coton, seduce a los aficionados a los deportes náuticos por sus vientos constantes y sus amplias playas abiertas a la laguna. Es también uno de los sectores más apreciados para los atardeceres, con una vista despejada al horizonte.
Más al norte, la región de Saint-François y Baie Malgache ofrece un marco más resguardado, apreciado por sus aguas tranquilas y sus paisajes ondulados que descienden directamente hasta la laguna. Este sector resulta perfecto para familias y viajeros en busca de tranquilidad.
Por último, Port Mathurin, la capital de la isla, atrae a quienes desean combinar proximidad al mar y fácil acceso a comercios, mercados locales y restaurantes criollos. Aunque menos espectacular en cuanto a playas, este barrio ofrece una inmersión más auténtica en la vida cotidiana rodriguense.
La costa oeste, entre acantilados y calas secretas
Menos frecuentada, la costa oeste de Rodrigues presenta un relieve más escarpado, con acantilados que dominan calas discretas. Este sector resulta especialmente adecuado para viajeros en busca de aislamiento y panoramas espectaculares sobre el océano.