La reserva anticipada es esencial, especialmente para los establecimientos en primera línea de mar. Las mejores propiedades se agotan con varios meses de antelación, sobre todo en periodos de alta afluencia (diciembre-enero y julio-agosto).
Para los desplazamientos, alquilar un vehículo permite explorar libremente las distintas playas de la isla. Praslin mide solo 12 km de largo por 5 km de ancho, lo que hace todos los lugares accesibles en menos de 30 minutos en coche.
Las actividades náuticas son imprescindibles: buceo, snorkel, pesca deportiva, excursiones a islas vecinas. Numerosos centros especializados ofrecen equipamiento y supervisión profesional directamente desde las playas.
No olvides la protección solar reforzada en estas latitudes tropicales. Crema solar de alta protección, sombrero y ropa ligera son indispensables. La mayoría de los establecimientos proporcionan sombrillas y hamacas, pero las zonas de sombra natural son valiosas en las horas más calurosas.
Por último, respeta el entorno excepcional de Praslin: evita cremas solares dañinas para los corales, no recojas conchas ni corales, y contribuye a la preservación de este patrimonio natural único para las generaciones futuras.