Playa Tamarindo representa el corazón de la estación balnearia. Esta magnífica extensión de arena dorada se extiende por casi 3 kilómetros, bordeada de cocoteros y con vistas inmejorables al océano Pacífico. La playa cuenta con excelentes instalaciones con hamacas, sombrillas y servicios de restauración directamente en la arena.
Playa Langosta, situada al sur de Tamarindo, seduce por su ambiente más íntimo y preservado. Esta playa es un lugar privilegiado de desove para las tortugas lora, lo que permite a los visitantes asistir a este espectáculo natural extraordinario entre octubre y marzo.
Para los amantes de la tranquilidad, Playa Grande ofrece un entorno más salvaje y auténtico. Esta larga playa de arena blanca es famosa por sus olas potentes, que atraen a surfistas experimentados de todo el mundo. El parque nacional marino Las Baulas protege este entorno excepcional.
Actividades acuáticas y relax
Las aguas cristalinas de Tamarindo se prestan perfectamente a numerosas actividades. El surf es la principal atracción, con spots adaptados tanto a principiantes como a expertos. Las escuelas de surf locales ofrecen clases supervisadas por instructores cualificados.
El buceo y el snorkel revelan las riquezas de los fondos marinos costarricenses. Las excursiones en catamarán permiten explorar la costa mientras se disfrutan espectaculares puestas de sol sobre el océano Pacífico.