Martinica goza de un clima tropical agradable durante todo el año, pero ciertos períodos resultan más propicios según vuestras preferencias. La estación seca, de diciembre a abril, corresponde a la temporada alta turística. Las temperaturas oscilan entre 24°C y 28°C, con una tasa de humedad más baja y precipitaciones limitadas.
Este período ofrece condiciones ideales para disfrutar de las playas y actividades náuticas. Los alisios refrescan naturalmente la atmósfera, haciendo el clima particularmente agradable. Es también la temporada de festivales y eventos culturales, especialmente el carnaval que anima la isla de enero a marzo.
La estación húmeda, de mayo a noviembre, presenta ventajas nada desdeñables: tarifas más atractivas, menor afluencia y vegetación exuberante en su apogeo. Los chubascos tropicales, generalmente cortos y refrescantes, no impiden disfrutar plenamente de la estancia.
Los meses de septiembre a noviembre corresponden al período ciclónico, pero los fenómenos importantes siguen siendo raros. La temperatura del mar, constantemente entre 26°C y 29°C, permite el baño en cualquier estación.