El aeropuerto internacional de Los Cabos conecta directamente la región con vuelos desde las principales ciudades norteamericanas y europeas. Los traslados hacia los diferentes barrios se efectúan fácilmente en taxi, lanzadera privada o vehículo de alquiler.
La moneda local es el peso mexicano, aunque el dólar estadounidense es ampliamente aceptado en los establecimientos turísticos. Las tarjetas de crédito internacionales se utilizan comúnmente, pero se recomienda disponer de efectivo para pequeños gastos y propinas.
En cuanto a seguridad, Los Cabos se beneficia de un nivel de seguridad elevado en las zonas turísticas. Conviene no obstante respetar las precauciones habituales e informarse sobre las condiciones de baño, ciertas playas presentan corrientes fuertes.
Para las actividades náuticas, se recomienda la reserva anticipada, particularmente en temporada alta. El avistamiento de ballenas, el buceo y las excursiones marítimas constituyen experiencias imprescindibles que planificar desde vuestra llegada.
Finalmente, no olvidéis una protección solar reforzada: la intensidad del sol en esta región desértica requiere una vigilancia particular, incluso con tiempo nublado. La hidratación regular sigue siendo igualmente esencial para disfrutar plenamente de vuestra estancia frente al mar.