El periodo óptimo para visitar Recife va de septiembre a febrero, que coincide con la temporada seca. Las precipitaciones son entonces mínimas y el soleado máximo, con más de 8 horas de sol diarias. Las temperaturas se mantienen agradables, entre 26°C y 29°C.
La alta temporada turística se concentra entre diciembre y febrero, coincidiendo con el verano austral y las fiestas del Carnaval de Recife. Este periodo ofrece un ambiente festivo incomparable, pero requiere reservas anticipadas de alojamientos.
Los meses de marzo a agosto corresponden a la temporada de lluvias, caracterizada por aguaceros tropicales generalmente cortos e intensos. A pesar de una pluviometría más elevada, este periodo tiene la ventaja de tarifas más atractivas y menor afluencia en los sitios turísticos.
La temperatura del agua se mantiene constantemente agradable, entre 26°C y 28°C todo el año, permitiendo el baño en cualquier estación.