El acceso a Boracay se realiza a través del aeropuerto de Caticlan o el de Kalibo, seguidos de un trayecto en barco. Se recomienda reservar los traslados con antelación, especialmente en temporada alta. Los desplazamientos por la isla se realizan principalmente en triciclo eléctrico o a pie a lo largo de la playa.
La reserva anticipada resulta esencial, especialmente para los establecimientos en primera línea de playa. Los servicios de conserjería de los complejos hoteleros facilitan la organización de actividades y excursiones.
En cuanto a gastronomía, la isla propone una cocina fusión que mezcla especialidades filipinas y sabores internacionales. Los mariscos frescos y los platos locales como el adobo o el lechon constituyen imprescindibles. No olvidéis asistir a los espectáculos de danza tradicional organizados en la playa al atardecer.
Para disfrutar plenamente de vuestra estancia, dad prioridad a las actividades matutinas para evitar las aglomeraciones y reservad vuestras veladas para admirar los legendarios atardeceres de Boracay desde vuestro establecimiento frente al mar.