Reservad con mucha antelación, particularmente para el periodo estival donde los mejores establecimientos cuelgan el cartel de completo varios meses antes. Los hoteles con acceso directo a la playa o playa privada son particularmente codiciados y necesitan una anticipación máxima.
Preved calzado cómodo para recorrer las callejuelas empedradas y escaleras de Positano. Aunque pintorescas, las circulaciones en la ciudad pueden resultar físicas, especialmente para llegar a ciertos establecimientos encaramados.
La gastronomía local merece una atención particular durante vuestra estancia. No os perdáis degustar las especialidades regionales como los linguine alle vongole, la mozzarella di bufala o incluso el limoncello artesanal producido con los limones locales.
Para optimizar vuestra experiencia, informaos sobre los servicios exclusivos propuestos por vuestro alojamiento: spa con vista al mar, excursiones privadas en barco, cursos de cocina o degustaciones de vinos regionales pueden enriquecer considerablemente vuestra estancia junto al mar en Positano.