Transporte: El aeropuerto de Bora Bora se sitúa en un motu, necesitando un traslado en barco hacia la isla principal o vuestro alojamiento. La mayoría de establecimientos organizan estos traslados, a menudo incluidos en la tarifa.
Moneda: El franco pacífico (XPF) es la divisa local. Las tarjetas bancarias son ampliamente aceptadas, pero se aconseja prever efectivo para los pequeños comercios locales.
Gastronomía: La cocina polinesia mezcla influencias francesas y sabores del Pacífico. No os perdáis el pescado crudo con leche de coco, especialidad local imprescindible, así como las frutas tropicales cultivadas en la isla.
Respeto del medio ambiente: Bora Bora se compromete en la preservación de su ecosistema frágil. Utilizad cremas solares respetuosas con los corales y respetad las zonas protegidas durante vuestras actividades náuticas.
Reserva: La popularidad de Bora Bora requiere una reserva anticipada, particularmente durante la estación seca. Los mejores establecimientos frente al mar suelen estar completos con varios meses de antelación.