Las fórmulas todo incluido en Budva destacan por su generosidad y diversidad. El alojamiento suele incluir habitaciones climatizadas con balcón y vistas al mar o al jardín, caja fuerte, minibar y conexión Wi-Fi gratuita. Las suites familiares disponen a menudo de espacios separados para los niños.
En cuanto a restauración, los complejos ofrecen varios restaurantes temáticos: buffets internacionales, especialidades mediterráneas, parrilladas junto a la piscina y restaurantes a la carta. Los bares sirven bebidas alcohólicas y sin alcohol locales e internacionales de 10h a medianoche. Algunos establecimientos incluyen incluso catas de vinos locales.
Las actividades incluidas abarcan: deportes náuticos sin motor (kayak, paddle, snorkel), tenis, voleibol de playa, aquagym, clases de baile y torneos deportivos. Los clubs infantiles acogen a niños de 4 a 12 años con programas adaptados: mini-discoteca, juegos, talleres creativos y espectáculos. Las animaciones nocturnas ofrecen espectáculos, música en directo y noches temáticas.
Servicios premium incluidos
Los resorts de gama alta añaden servicios exclusivos: acceso a spas con piscinas interiores climatizadas, gimnasios equipados, pistas de tenis iluminadas y, en ocasiones, campos de golf. El servicio de playa incluye tumbonas, sombrillas y toallas, con posibilidad de reservar cabañas privadas.