Los hoteles todo incluido de Praslin ofrecen prestaciones completas adaptadas a todo tipo de viajeros. La restauración constituye un pilar esencial, con restaurantes buffet de cocina internacional, parrillas junto a la playa y bares que sirven cócteles y bebidas a voluntad. Los menús destacan la cocina criolla local, el marisco fresco y las especialidades internacionales.
En cuanto a actividades, la fórmula suele incluir acceso a equipamiento náutico: kayaks, tablas de windsurf, material de snorkel y, en algunos casos, salidas en catamarán. Los complejos disponen de piscinas con tumbonas, centros de fitness y ofrecen animaciones diarias: clases de aquagym, noches temáticas y espectáculos de danza séga. Para las familias, los kids clubs con monitores cualificados permiten a los padres disfrutar plenamente de su estancia.
Los servicios de conserjería, wifi, traslados desde el aeropuerto y acceso a playas privadas completan generalmente estos paquetes todo incluido, garantizando una estancia sin sorpresas económicas.