Vila, el centro histórico de Ilhabela, combina proximidad a las playas y servicios urbanos. Este barrio animado alberga restaurantes, tiendas y servicios, con fácil acceso a las principales playas de la isla.
El sector de Curral seduce por su ambiente relajado y su playa familiar. Los establecimientos de este barrio gozan de una ubicación privilegiada frente a una de las bahías más bonitas de la isla, con vistas al continente.
Praia da Feiticeira atrae a los viajeros en busca de tranquilidad en un entorno natural preservado. Este sector más aislado ofrece una inmersión total en la belleza salvaje de Ilhabela, lejos del bullicio turístico.
La región de Barra Velha propone un equilibrio perfecto entre naturaleza y confort. Situada al sur de la isla, esta zona disfruta de un entorno apacible con acceso a playas menos concurridas y magníficos puntos de vista.
Gastronomía local
La cocina de Ilhabela refleja su posición insular con predominio de mariscos frescos. Las especialidades locales incluyen la moqueca de pescado, las gambas a la plancha y platos a base de pescados nobles capturados en las aguas cercanas.
Los restaurantes frente al mar ofrecen experiencias gastronómicas memorables con vistas al océano. La caipirinha, cóctel nacional brasileño, acompaña a la perfección los atardeceres desde las terrazas frente al mar.