El aeropuerto internacional de Salvador se encuentra a unos 30 kilómetros del centro de la ciudad. Los taxis y servicios de transporte privado son el medio más cómodo para llegar a los barrios balnearios, con un trayecto de unos 45 minutos según el destino.
La moneda local es el real brasileño, y se recomienda llevar efectivo para los pequeños comercios y chiringuitos de playa. Las tarjetas de crédito internacionales son ampliamente aceptadas en los establecimientos turísticos.
Para la seguridad, conviene evitar exhibir objetos de valor en las playas y priorizar las zonas turísticas concurridas, especialmente por la noche. Las playas de Barra y Ondina cuentan con una vigilancia reforzada.
Gastronomía y especialidades locales
No te pierdas las especialidades bahianas como la moqueca, un guiso de pescados con leche de coco, o el acarajé, buñuelo de frijoles frito en aceite de dendé. Los frutos tropicales locales como el mango, la guayaba y el maracuyá se degustan directamente en las playas, vendidos por los ambulantes.