El acceso a Paxos se realiza exclusivamente por ferry desde Corfú (1 h de travesía) o Igoumenitsa en el continente griego (1 h 30 min). Se recomienda reservar los trayectos en temporada alta, especialmente si viajas con vehículo.
El alquiler de un barco representa la actividad imprescindible para explorar las calas inaccesibles y llegar a Antipaxos. Numerosas agencias ofrecen embarcaciones sin titulación o con patrón para descubrir las cuevas marinas y las playas secretas de la costa oeste.
La gastronomía local merece una atención particular con sus especialidades jónicas: pescados a la brasa, pulpo marinado, quesos locales y aceite de oliva excepcional producido en la isla. Las tabernas familiares suelen ofrecer platos preparados según recetas transmitidas de generación en generación.
Para las actividades terrestres, los antiguos caminos de mulas recorren la isla entre olivares y molinos de viento restaurados, ofreciendo senderos accesibles con panoramas notables sobre las islas vecinas y la costa albanesa a lo lejos.