La playa de la Barceloneta representa el corazón histórico del frente marítimo barcelonés. Esta extensión de arena fina de 1,1 kilómetros ofrece todas las comodidades modernas: duchas, alquiler de sombrillas y tumbonas, así como multitud de chiringuitos que sirven especialidades marinas. Su proximidad al centro de la ciudad la convierte en una elección privilegiada para las estancias urbanas.
Más al norte, la playa de Nova Icària seduce por su ambiente más familiar y sus aguas particularmente limpias. Galardonada con la Bandera Azul, dispone de equipamientos deportivos modernos y zonas de juegos para niños. Su posicionamiento frente al Port Olympique garantiza un marco arquitectónico notable.
La playa de Bogatell atrae a una clientela más joven y deportiva. Sus instalaciones de vóley playa y sus espacios dedicados a los deportes náuticos la convierten en un lugar dinámico. La calidad de sus servicios y la limpieza de sus instalaciones le valen también la certificación Bandera Azul.
Playas más reservadas
Para una experiencia más exclusiva, la playa de Mar Bella ofrece un marco más salvaje conservando los servicios esenciales. Su sección naturista y su ambiente desenfadado atraen a una clientela internacional que busca autenticidad y tranquilidad.