Playa de las Canteras se erige como la joya de Las Palmas, extendiéndose a lo largo de 3 kilómetros de arena fina. Esta playa urbana cuenta con una barrera de arrecifes natural que protege a los bañistas de las olas, creando una piscina natural ideal para las familias.
Al sur de la isla, Playa de Maspalomas fascina por sus dunas móviles que se extienden sobre 400 hectáreas. Este paisaje desértico único en Europa ofrece una evasión total, reforzada por la presencia de un faro histórico que data de 1890.
Playa del Inglés atrae a los amantes de los deportes náuticos gracias a sus olas constantes y sus vientos favorables. Esta playa de 2,7 kilómetros propone una infraestructura completa con numerosas actividades acuáticas.
Las calas más reservadas como Playa de Güigüi o Playa de la Aldea seducen a los viajeros en busca de autenticidad. Accesibles únicamente a pie o en barco, estos remansos de paz conservan su carácter salvaje.
Los tesoros ocultos de la costa norte
La costa norte revela playas volcánicas de auténtico encanto. Playa de Sardina y sus aguas turquesas contrastan con la arena negra volcánica, creando un espectáculo natural sobrecogedor. Estas playas menos frecuentadas permiten una inmersión total en la naturaleza preservada del archipiélago.